jueves, abril 27, 2006

EL ASALTO “JACOBINO” DEL GOBIERNO DEL MAS

Por Rafael Bautista S.

El poder tiene hoy más intelectuales a su servicio, como nunca antes en la historia mundial. El modo de reproducción que muestra el poder, haciendo nido en las más inverosímiles circunstancias es, entre otras cosas, la habilidad discursiva que le brinda una intelectualidad educada para eso: para perpetuar el poder. Esta manera de entender el poder es la que inaugura la modernidad: el poder como asalto, cuya posesión desata un celo capaz de socavar todo (a condición de mantenerlo). De este modo, el poder se entiende en términos de dominio, de uso “legítimo” de violencia.

La burguesía (desde que nace en la arena política) entiende así el poder; se sirve de las revoluciones, manipula sus logros, aprovecha políticamente un poder (manifestado originariamente como “volonté generale”) para luego detentarlo como ejercicio impositivo de sus intereses. Así aparece el poder como dominio (violencia institucionalizada) y así lo entienden los teóricos de la política moderna, desde Hobbes hasta Weber; de lo que se trata, para la ciencia política moderna, es cómo efectivizar y racionalizar tal ejercicio, desapareciendo, del todo, una consideración inicial: ¿qué hizo posible tal ejercicio?

Toda la modernidad encubre el origen mismo del poder: hay una delegación inicial, la soberanía popular que hace posible la constitución del ejercicio del poder. Por eso la burguesía nunca rinde cuentas a quienes hicieron posible la detentación del ejercicio del poder. La revolución francesa no mata solamente al rey y la aristocracia, mata también a los primeros representantes de los derechos humanos: Olympe de Goughes (la feminista) y Babeuf (el líder de la emancipación obrera). Porque una vez consolidada la revolución, lo que se afirma son los derechos pensados a partir del mercado: los derechos del propietario; de allí que, la “liberté, egalité et fraternité”, tengan como su centro las relaciones mercantiles. De allí en adelante, ya no importará la delegación original que hace posible la revolución; sino que toda la política se diluirá en el poder entendido como uso legítimo de la violencia, en la efectivización de sus procedimientos institucionales, en la instrumentalización de todo poder originario constituyente para su subsunción en el poder ya constituido y sacramentado como “lo que no se puede cambiar”.

La intelectualidad moderna es la que trabaja para hacer posible todavía el poder como ejercicio de la violencia. No saben cómo salir de esta aporía: el poder es sólo violencia (la política es lucha por el poder); de ese modo, hacen malabares para subir a él (porque creen ingenuamente que una vez allí pueden cambiar las cosas). Porque consideran que el poder es algo que se asalta. En realidad lo que se asalta son las instituciones, que son sólo mediaciones para posibilitar los fines que proyecta un poder originario (la soberanía popular). Pero, pero otro lado, esta intelectualidad parte, además, siempre de modelos ideales (como toda la modernidad) que, al no encajar en la realidad, entonces la fuerzan para acomodarse al modelo que inventaron en sus escritorios. Es decir, formulan un modelo que, si no funciona, es porque la realidad está mal; entonces hay que intervenir en la realidad (en la sociedad, en los hombres), hay que ejercer dominio sobre ellos para que se ajusten a la teoría. Es decir, piensan (aplican) teorías, pero nunca se dan la tarea de pensar la realidad, la juzgan siempre desde sus teorías, creyendo que la equivocada es ella (y no el que postula la teoría). Pero el ámbito del error no es la realidad, sino lo que se predica de ella: toda tesis es siempre una hipótesis.

La modernidad inaugura un modo defectivo de considerar la realidad: su des-consideración; porque devaluada la realidad a “res (cosa) extensa”, plano homogéneo, a materia estática y previsible, sólo queda hacer de ella una “fría” descripción (ella es “lo que los marcos teóricos han dicho lo que es, y no puede ser más”). El modelo de la ciencia natural entonces prescribe lo que puede y debe hacer la ciencia social. La sociedad se concibe entonces como objeto y el ser humano como un mero ente funcional (otro objeto). Este mito moderno les hace creer que lo conocen todo, por eso sólo se dedican a corroborar la infalibilidad de la teoría.

Ahora podemos entrar en materia. La intelectualidad de derecha ya nos ofreció un aprendiz de brujo; el vicepresidente “ilustrado” Carlos Mesa (cuya “ilustración” se había estancado en el absolutismo del siglo XV: siempre estaba “absolutamente” convencido de “su” verdad, imposibilitando toda posibilidad de diálogo). Ahora la intelectualidad de izquierda nos vende gato por liebre; nos ofrece otro vicepresidente (Álvaro García Linera) que tiene “todo claro”, o sea, otra vez, ¿cómo podría demostrársele algo distinto a quien tiene “todo claro”? Y nos vende gato por liebre, porque debemos asumir “su utopismo” como “nuestra utopía”; es decir, de la crítica al modelo neoliberal, la capitalización, globalización y la consecuente esperanza en un mundo mejor, ahora debemos celebrar ciegamente los vaivenes y los dislates de un gobierno (producto de la movilización nacional-popular) sospechosamente “prudente”. En eso consiste el “utopismo”: en la celebración ciega de las condiciones presentes, porque su mantención “a toda costa” es supuestamente la garantía de ese mundo mejor. Entonces no cabe la crítica y es mejor callarse, porque toda crítica sería un favor a la derecha.

Entonces situemos la crítica. Un gobierno criatura del pueblo es posibilidad de construcción de un Estado-Nacional-Popular. La nacionalización y la constituyente no eran demandas sectoriales o coyunturales; eran y son la condición fundamental para fundar un otro país. El pueblo boliviano, desde sus más olvidados rincones, acuñó estas condiciones después de haber probado todo para hacer entender a los gobiernos que íbamos por mal camino. Pero los gobiernos son sordos y creen siempre que el equivocado es el pueblo (“ellos siempre están bien, lo que está mal es la realidad”, por eso no escuchan), porque son fieles pupilos de la modernidad: quien se resiste a “avanzar” tiene que ser desplazado (“relocalizado”) de la autopista del “desarrollo”.

Una historia. En México (gobierno de Fox) apareció un proyecto sumamente ambicioso: la construcción de un aeropuerto ultramoderno, cuyo único obstáculo consistía en la negativa de los indígenas a vender sus tierras. La sociedad del Distrito Federal miraba “indignada” una marcha protagonizada por indígenas (con mazorcas y machetes) que se resistían a vender sus tierras; Televisa se regodeaba mostrando la “insensatez” y la “irracionalidad” de los indios: ¿por qué no quieren vender sus tierras si el gobierno les ofrece mucho dinero? El periodista despistado (que considera su sorna “objetiva”) no esperaba esta respuesta (de un anciano de mirada cargada de siglos de opresión):

- Yo quisiera preguntarle al presidente Fox si está él dispuesto a vender a su madre. Porque para nosotros la tierra es como nuestra madre. Y la madre no se vende.

Este “nuestro” gobierno está reproduciendo aquella sordera. La sordera viene cuando el poder se torna auto-referente, cuando se hace criterio de sí mismo, cuando se encierra en la certidumbre propia y se amputa toda posibilidad de apertura. El poder es tautológico porque no tiene otro criterio para evaluarse más que el suyo propio, entonces justifica todo, sus desatinos y hasta sus excesos. El paradigma moderno del poder es su fetichización: es el ídolo sobrehumano que toma el lugar de Dios y toda oposición la cataloga como la “enemiga de Dios”). El Estado moderno no es un Estado secularizado y el poder civil sigue siendo tan religioso como en la edad media (sólo que ha cambiado a Dios por ídolos). Y como identifica la toma al poder como la realización del “reino del milenio”, entonces no hay lugar para la crítica. Por ello, toda consecuencia de la política moderna conduce al totalitarismo; el gulag y el holocausto son “occidente in extremis”, como fue la respuesta neoliberal en Bolivia: no importan los muertos, son “costos que el mercado puede sufragar”. Cuando la izquierda asume estos mismos principios entonces reproduce la lógica que deriva en la mantención del poder a toda costa, porque se cree que todo se soluciona desde arriba en forma de imposición de un modelo que algún “genio” quiere hacer realidad.

El proyecto de “nuestro” vicepresidente siempre fue moderno. Su modelo de “capitalismo andino” siempre buscó el desarrollo de las economías informal y tradicional desde la inocente asunción del patrón de acumulación capitalista (fiel al modelo ortodoxo de izquierda: “hay que cumplir las tareas que la burguesía dejó pendientes”). No dándose cuenta que tal proceso de acumulación está pensado a partir del desarrollo de los centros económicos, cuyo crecimiento depende de la postergación de las colonias; es decir, el supuesto “desarrollo” está preescrito por un modelo que ha constituido al “centro” en eje del “desarrollo”, de este modo debe adoptarse un patrón de acumulación que acaba siempre postergando a la “periferia”, porque esa lógica consolida un sistema-mundo que ordena el mercado mundial en torno a la maximización económica del “centro”. Condición de la imposición de la economía capitalista en la “periferia” es la destrucción paulatina de sus economías tradicionales. El capitalismo no es sólo extracción de excedente; es, en primera instancia, des-estructuración de la economía tradicional y de la sociedad para re-ordenarlos en torno a la producción de excedente (exportadores de materias primas). O sea, la sociedad en torno a la producción de excedente es posible porque primeramente se destruye la base económica tradicional para hacerla dependiente de otro patrón de acumulación, en este caso, la maximización del capital. En tales condiciones no hay convivencia “normal” de estas economías; una vive a costa de la otra, la competencia de capitales en la globalización es una lucha donde quien no acumula más valor muere, por ello la explotación en la “periferia” es más despiadada, porque la desigualdad tecnológica y la subordinación política (deuda e inversión extranjera) condena a los países pobres a transferir plusvalor extraordinario (explotación humana al infinito) al “centro”, siempre en ascenso.

La tesis del “capitalismo andino” buscaría intervenir en la economía tradicional para impulsar su “despegue”, o sea, a subsumirse en la lógica de acumulación capitalista. Esa es la “falacia desarrollista”: el único modelo a seguir es el seguido por Europa. Pero no es la economía informal y menos la economía tradicional las que imposibilitan el “desarrollo”. Es, más bien, el sector burgués de la economía el que arrastra a toda la sociedad al subdesarrollo; porque su existencia depende de la mantención de una estructura (nacional y mundial) que hace posible su dependencia sistemática. Por ello, el moderno-sistema-mundo corrompe a las elites de los países pobres para asegurar la estructura económica mundial; beneficia a sus elites a costa del subdesarrollo de sus sociedades, o sea, son ellas y la economía que patrocinan y ejercen la que arrastra a sus sociedades al subdesarrollo. Entonces, la intervención estructural debe hacerse a ese sector: el sector burgués. Para ello, son los principios (filosóficos, económicos y políticos) de la sociedad burguesa los que merecen el des-montaje y su re-consideración desde criterios ético-políticos de defensa de la reproducción de la vida de las víctimas (no del capital). La explotación despiadada de hombre y naturaleza es posible por una lógica que devalúa ambos a la condición de objeto. El sujeto que concibe esta lógica ha pasado del yo-conquisto al yo-pienso y al yo-domino. Se postula universal y portador absoluto de la verdad, devaluando todo pasado e imponiendo su proyecto (estar en la riqueza) como el adelante al que todos deben de someterse. Su libertad es libertad de propiedad, su propiedad es su derecho natural y su derecho es ley sobrehumana. Si estos principios no se ponen en suspenso, entonces todo proyecto, incluso los supuestamente alternativos, caerán en la reproducción de una lógica que, no en vano, lleva más de cinco siglos sofisticándose.

El cuestionamiento a la modernidad ya no es asunto sólo de identidad. Las consecuencias de su lógica son cruelmente evidentes: 80% de la humanidad arrastrada a la miseria, daños medioambientales que desatan consecuencias irremediables; el 20% más rico del mundo derrocha el 80% de los recursos naturales y el resto pobre no tiene ni siquiera un acceso afectivo para repartirse el 20% sobrante. La lógica de acumulación capitalista ya no puede ni quiere solucionar el desempleo masivo (incluso en sus respectivos países); después de la caída del muro (festejada con la construcción de nuevos muros) ya no le interesa demostrar a nadie sus supuestas “bondades”. Se impone sin más. Y si ya no le interesa incluir más trabajo, tampoco le interesa construir más democracia. De este modo nos movemos en una aporía: una liberación que promueve la falacia desarrollista acaba logrando, de modos más efectivos, un nuevo sometimiento. Una izquierda intelectual que cae en semejante autocontradicción, acaba claudicando sus principios ante las consecuencias de sus invenciones; por ello no es de extrañar que “nuestro” vicepresidente nos advierta que la constituyente sólo será una reforma: “sólo se cambiará un 20% (los números suelen ser paródicos). Para convencerse (y convencernos) después de que la equivocada no es la teoría sino la realidad, la intelectualidad patrocina un falso realismo que es, en realidad, el sometimiento a lo dado (el sistema-mundo-moderno) como lo “natural”, lo que no hay que tocar, sino aceptarlo: “queremos ser modernos e insertarnos en la globalización”. Pero vivimos insertos en la globalización desde el 1492 y nuestro lugar, dentro de ella, siempre ha sido y será la parte perdedora; porque su lógica de acumulación es concéntrica. Quien no considera esto es porque nunca cuestiona los principios de los cuales parte la modernidad y asume ingenuamente su pantalla emancipatoria, sin escarbar jamás lo que hay detrás de ella. El mito sacrificial que inaugura, la “acumulación originaria” (que habla Marx), es la devaluación de nuestra condición humana como condición de la superioridad aria-europea-occidental-moderna. Esta superioridad ideológica no es sólo práctica sino también teórica y se expresa de modos sumamente sofisticados en la ciencia social contemporánea, seduciendo a una intelectualidad ávida de modas: “estar en lo último” (las teorías como las flamantes mercancías en el mercado de la información).

No en vano “nuestro” vicepresidente era el prototipo del analista, cuyo quehacer “científico” sólo consistía en “describir” los hechos (objetividad neutra que postula el que piensa entre cuatro paredes, como Descartes), cuantificar estadísticas y, una vez en el poder, sacar, como varita mágica (las fórmulas de Bourdieu o Negri, Habermas o Rorty, la última moda intelectual) la solución de todo. Sus vaivenes mediáticos (contentando a unos y otros) y sus coqueteos a la elite de Santa Cruz (creyendo ingenuamente que los oligarcas hacían eco de su propuesta de autonomía, también a la española o a la belga), muestran ahora un proceder cuyo combustible era el atractivo del poder. Por eso sus lecturas de la realidad se miden según la obtención de más poder, lo cual, inevitablemente, le lleva a pactar con quienes detentan el poder; por eso sus interlocutores ya no son los “movimientos sociales” (la “multitud” según su óptica, es decir, lo in-forme, lo que hay que dar forma, siempre, desde arriba), sino los que se aferran desesperadamente al poder. Un gobierno nacional-popular se sostiene no por sus elites sino por su base popular (el interés privado debe ser constantemente interpelado por el bien común); esta base es el poder en su sentido originario, que delega su voluntad de cambio a un gobierno determinado y que siempre tiene el derecho de reclamarle sus acciones. El “mandar obedeciendo” es el principio político que relativiza el poder que domina y le devuelve su fundamento: una política de liberación tiene como última referencia al pueblo oprimido.

Pero cuando la última referencia es uno mismo, entonces desde arriba se acaba imponiendo un modelo que debe garantizar la tenencia del poder, condición “sine qua non” la realización del modelo previsto es imposible. Entonces todo deviene en “lo mismo”, porque la lógica del poder se ha reproducido, y su mantención genera, otra vez, la sordera primero y la imposición después. La constituyente era una demanda histórica nacional-popular. Por eso la desesperada oposición de las elites. El momento histórico, nacional e internacional, era y es todavía el ideal para posibilitar una democratización de todas las áreas de la sociedad boliviana; pero la miopía política del sector intelectual del gobierno muestra el típico encogimiento del sorprendido por la libertad (que aún le cuesta creer su nueva realidad y se mueve timorato en el espacio que siempre le fue negado).

Esa miopía intelectual les hizo leer mal los tiempos en política; confiados en el apoyo popular como carta blanca, van aplazando las medidas radicales para un después que no llega y se apresuran a una convocatoria constituyente que, previo pactos (con quienes no debieran pactar: los grupos de poder que ya se muestran prepotentes en la oposición parlamentaria, las prefectura y los comités cívicos de Tarija y Santa Cruz), consolidan una representación excluyente que privilegia a los partidos de la derecha (PODEMOS, UN, MNR, ADN, etc.), sumado a ello, la imposición de una autonomía que garantiza, eso sí, perpetuar la estructura colonial de este país (favor hecho a los terratenientes, latifundistas y otros grupos de poder). El apoyo internacional logrado y la legitimación popular de la última elección nos brindan la mejor posibilidad de empezar una serie de cambios estructurales (mientras la derecha no se sostiene en su derrota y el pueblo empieza a creer en sí mismo). Pero el gobierno se apresura en una constituyente sin saber siquiera qué irá a hacer allí (hasta mete la pata en sus propios cálculos de representación) y posterga hasta no se sabe cuando la nacionalización (y otras medidas, como la anulación del decreto 21060, gracias al cual, el neoliberalismo hace nido en Bolivia, o aquel decreto hecho por el actual prefecto de Tarija cuando era presidente de la cámara de diputados, “good timing” diría un gringo, por el cual hace de su departamento un semi-Estado, con el poder legal de decidir qué hacer con la riqueza hidrocarburífera que se encuentra en su nuevo feudo).

Parece que lo más recomendable era actuar al revés: iniciar los cambios estructurales de principio, promover una democratización radical de la sociedad, de modo que la constituyente vaya construyéndose desde todos los ámbitos de una sociedad organizada: la configuración de un poder popular desde abajo. Pero parece que primó el modelo que ya traían cocinado y ahora observamos cómo se arma una constituyente para certificar algo que ya estaba previsto (que, para colmo, tampoco tiene todas las de ganar); o, en el peor de los casos, es el miedo a perder el poder lo que lleva a consensuar lo que sea y con quien sea.

La tesis del “empate catastrófico” era precisamente eso: se arriesga el triunfo con la mediocre defensa de lo apenas logrado. Lo mismo sucede en nuestro fútbol, por cuidar un magro resultado y desistir del ataque, acabamos perdiendo el partido en el minuto final. Y el nuevo abanderado de la clase media (el que dicen los medios “arregla los desaciertos del Evo”) y el ya reconocido por la oposición parlamentaria (adonde se reciclaron los beneficiarios del robo de este país) como el “gran conciliador”, resulta ahora el que nos va a regalar una constituyente hecha a su imagen y semejanza; ¿no es acaso la misma siempre figura (el “salvador”) que busca una idiosincrasia educada en la sumisión? Esta idiosincrasia acude ahora a los elementos simbólicos de esta nueva coyuntura para encaramarse en el poder; el “evismo” (convertir un liderazgo meritorio en otro “culto a la personalidad”) es ahora el escudo que les garantiza la justificación de sus prácticas (las mismas de quienes siempre aspiran al poder: la prebenda, el cuoteo, la corrupción hecha programa de vida).

Es en estas condiciones cuando la crítica se hace más necesaria, no con un afán desestabilizador (un favor que ni la derecha imagina, de tan inepta, torpe y previsible; eso es, precisamente, lo triste: el contrincante menos respetable es el más predecible), sino para defender el proceso que hizo posible al primer presidente indígena de América (Evo es el deseo de un pueblo que quiere creer en su propia autodeterminación). La crítica es nuestra velita porque somos parte de este logro, porque nuestros proyectos (individuales y comunitarios) han encontrado un nuevo sentido gracias a quienes dieron sus vidas para que podamos imaginar otro destino. Pero estamos, otra vez, al borde del “retorno de lo mismo”, porque el circuito de traiciones siempre viene de la mano de miopías intelectuales que nunca están a la altura de los acontecimientos que provocan los eternos excluidos de este país. La palabra de las víctimas (los siempre negados por quienes se hacen con el poder) no tiene segundas intenciones. La ética de la víctima no se mueve en el cálculo ni en el interés solapado; no pide lo imposible, sólo quiere lo humanamente sensato: que la dignidad empieza por la economía, que una justa redistribución es posible, porque es necesaria para preservar la vida. Pero ello precisa pensar otra economía y otra política; algo prácticamente imposible a quienes repiten la misma economía y la misma política (pensada siempre afuera y aplicada adentro).

Siempre he sostenido que el MAS como aglutinador de organizaciones, como “instrumento político para la soberanía de los pueblos”, IPSP, constituía la novedad y la esperanza de construcción de nuevas estructuras políticas; pero cuando el mismo MAS actúa como típico partido político, deja mucho que desear. Parece que ahora el MAS está siendo subsumido por una ortodoxa lógica partidaria; de allí que se evidencien prácticas verticales, copamientos jerárquicos de advenedizos (“profesionales” de la política), alejamientos forzados (¿purgas?) de otrora militantes que hasta enfrentaron la prepotencia fascista de las elites y la exclusión camuflada de sectores indígenas. ¿No es esto aquel jacobinismo que “nuestro” vicepresidente se entusiasma en evocar? Esperemos que, por lo menos, esa nostálgica evocación sea cierta: que él sea “el último jacobino”.


La Paz, abril de 2006
Rafael Bautista S.
Autor de “OCTUBRE: EL LADO OSCURO DE LA LUNA”
Ed. Tercera Piel (colección “letra viva”), La Paz, Bolivia

miércoles, abril 26, 2006

EL FRACASO DE LA CAN


(De Execlub)

¿Nos hemos integrado los puneños a La Paz o a nuestros hermanos de Bolivia? Estamos en ese camino; pero no por decisión gubernamental, sino porque los lazos culturales, sociales y comerciales de nuestras poblaciones son tan intensos que nos sentimos “casi” en nuestro hogar si estamos en El Alto y La Paz y ocurre lo propio para el paceño o alteño que nos visita.

¿Y se ha integrado Perú a Bolivia? Estamos lejos. No sólo porque las fronteras y sus instituciones son aún una valla insalvable para ese objetivo, sino porque nuestros gobiernos han dado pocos pasos serios en ese sentido. No exageramos si decimos “casi ninguno”.

¿Y entendemos los puneños y los peruanos el contenido concreto de lo que significa integración latinoamericana o sabemos qué significa la Comunidad Andina de Naciones (CAN)?

No; no solamente no la entendemos sino ni siquiera tenemos el interés en conocerlo. El reciente resultado electoral para representantes al Parlamento Andino así lo demuestra. La amplia mayoría de la población votó en blanco o viciado; lo que corrobora nuestra afirmación.

¿Pero hay una vocación integradora entre nuestros países y nuestras poblaciones? Como lo dijimos en una opinión anterior, hasta la década del 70 y algunos años del 80 se hablaba de la “gran patria latinoamericana” y hacer “el sueño integrador de Bolívar una realidad”.

Después, la voraz política neoliberal se encargó de liquidar ese deseo integracionista. Hoy, pocos son los que se interesan sobre lo que ocurre en los países vecinos y si su problemática nos afectará o no. Y si la política neoliberal se encargó de liquidar ese deseo integracionista, ¿para qué servía entonces la CAN?

Solamente para avalar las políticas dictadas por el FMI, el Banco Mundial y el gobierno norteamericano. (¿Es dura esta afirmación? Sí, pero es la realidad.)

Y ahora, Hugo Chávez, el presidente venezolano, solamente se ha dignado en corroborar su defunción y anunciar su entierro.

¿Quién fue su sepulturero? La unilateral firma del TLC efectuada por el gobierno peruano y la que suscribirán Colombia y Ecuador.

¿Tenemos los peruanos y puneños en particular argumentos para alarmarnos por la decisión de Venezuela (y probablemente de Bolivia) de abandonar el CAN? No; porque si el CAN ya está muerto, el abandono de Venezuela o de los países que lo deseen no modificará en absoluto la realidad social. El CAN no existe como organismo que integre a los latinoamericanos en base a sus necesidades históricos de bienestar y soberanía.

Así de simple.

MANIFIESTO DE LAS AMERICAS

En Defensa de la Naturaleza y la Diversidad Biológica y Cultural

(De Execlub y periódico Voltaire)

Vivimos en un sistema económico dominante que hace siglos se propuso explotar de forma ilimitada todos los ecosistemas y sus recursos naturales. Esta estrategia trajo crecimiento económico y lo que se llamó "desarrollo" para algunas naciones, y privilegió el consumo y el bienestar social de una parte muy pequeña de la humanidad. Y, desgraciadamente, excluyó de las condiciones mínimas de sobre vivencia a las grandes mayorías de la humanidad.

lunes, abril 24, 2006

La miseria de la abundancia

Para una psicología del consumidor

Santiago Alba Rico
Conferencia pronunciada en el marco de la VII Conferencia Internacional de Psicología Social de la Liberación, Liberia (Costa Rica).

Privatización de la libertad

Frei Betto

Rebelión

Zygmunt Bauman pone el dedo en la llaga al denunciar el límite de la libertad en la modernidad capitalista: todo se puede (aunque la mayoría no pueda casi nada), excepto imaginar un mundo mejor que este en que vivimos. Cuando mucho, se queda en la reparación de la casa, la reforma del tejado, la pintura de las paredes, sin que se cuestione la misma arquitectura de la casa ni, mucho menos, el modo de convivencia de quienes la habitan.

Los más progresistas admiten incluso que, en la reforma, el cuarto de la empleada sea cambiado del exterior al interior de la casa. Hasta aquí el límite de la lógica capitalista. Fuera de eso, se suprime la libertad de quien se atreva a proponer que no haya cuarto de la empleada, ni empleada. Como máximo, personas contratadas por hora, sindicalizadas y con todos sus derechos garantizados por la ley. Incluso el acceso a la misma casa

Según Pierre Bourdieu, unos miran la sociedad con ojos cínicos y otros con ojos clínicos. Los primeros juzgan incuestionable el actual modelo de sociedad fundado en la apropiación privada de la riqueza y procuran obtener provecho de él, considerando justo lo que refuerce sus privilegios e injusto lo que los amenace. Los ‘clínicos’ miran un palmo por debajo del suelo en que pisamos y reconocen las intrincadas relaciones sociales que producen, en la superficie, tamaña desigualdad entre los seis mil quinientos millones de habitantes de esta nave espacial llamada Tierra.

El neoliberalismo rompió el puente entre la esfera pública y la privada. Antes, una constelación de instituciones aseguraba la ampliación y defensa de los derechos sociales: asociaciones, sindicatos, partidos, etc. La privacidad, reducto sagrado, sólo era invadida en la medida en que se rompía el contrato social: abandono del hogar, homicidio, etc. Todo lo demás quedaba entre las cuatro paredes o, como mucho, caía en el ‘dominio público’ sólo gracias a chismes interpersonales.

Ahora lo privado absorbe lo público, gracias a la teoría thatcheriana de que la sociedad se reduce al individuo y a la familia. De un lado se privatizan instituciones como el Estado (rehén de sus acreedores privados) y los sindicatos, confinados a la negociación directa entre empleados y empleadores, desarticulándose las categorías profesionales y la solidaridad de clase. De otro lado lo privado sobrepasa e inunda -y vuelve inmundo- lo público, como en el Gran Hermano.

Se rompen las cuatro paredes y se promueve la inversión de los factores: el ‘cínico’ anula al ‘clínico’, de modo que se deshistoriza el tiempo y se atomizan las relaciones sociales. Más importante que conocer las causas que impiden al Brasil crecer por encima del 2.3% al año (sólo supera a Haití en el continente americano), es saber si Mick Jagger conquistó una nueva novia en Rio de Janeiro o quién será el nuevo millonario de la casa del mironismo nacional.

Se rasga el tejido de las relaciones sociales. Niños y jóvenes, que debieran enfrentarse en el juego educativo de la sociabilidad propiciado por grupos de amigos, clubes, equipos deportivos, etc., ahora se refugian horas y horas ante el monólogo televisivo o informático. En los espacios virtuales de comunicación cibernética, en que no se exponen a los límites exigidos por la convivencia grupal, aprenden a disimular. Proyectan de sí mismos una imagen idealizada, fantasiosa, como si la vida se diera, de hecho, en dos planos: aquel en que los pies pisan y aquel en que la cabeza “navega”. El real y el virtual.

La privatización de los bienes simbólicos (“se terminó la historia” pregonaba Fukuyama) oculta a las nuevas generaciones el sentido histórico de la existencia. “Consumo, luego existo”, afirman los neocartesianos. De ese modo, el proyecto de vida se reduce a las ambiciones de consumo (hacerse rico), de belleza (eternamente joven) y de fama (aunque sólo sea durante cinco minutos, como dijo Andy Warhol).

He ahí la libertad que nos ofrecen, la de escoger diferentes marcas del mismo producto en el estante del supermercado o en el escaparate de las tiendas. Nunca escoger un nuevo modelo de sociedad, en el que los privilegiados no necesiten refugiarse en centros comerciales para huir de la turba famélica que ataca el paisaje y las personas… Un modelo civilizatorio que permita, en fin, la adecuación de nuestra existencia a nuestra esencia. En palabras de Fernando Pessoa: “Ah, quién diera la perfecta concordancia /de mí conmigo. /El silencio ulterior sin la distancia /entre mí y lo que yo digo”.

Recuperar el derecho político a la libertad, ése es el desafío si anhelamos que, en el futuro, la violencia no se extrapole del ámbito privado al público. E imprimir al ejercicio colectivo de la libertad un sentido, una dirección, un horizonte capaz de superar la gran antinomia del actual modelo de democracia: en nombre de la libertad, la mayoría es excluída del derecho a la justicia.

Frei Betto es escritor, autor de la novela “Entre todos los hombres”, entre otros libros. Traducción de J.L.Burguet. 14-abril-2006.

domingo, abril 23, 2006

Cantante Luzmila Carpio designada embajadora de Bolivia en Francia


Ukhamawa Noticias

(De Tribuna boliviana)

La Paz, 22 de Abril de 2006,

La cantante quechua aymara Luzmila Carpio fue designada por el presidente, Evo Morales, como la nueva embajadora de su país en Francia. Así fue informado por el mandatario boliviano en la clausura de la XVIII Asamblea del Parlamento Indígena Americano, el viernes pasado, en la que el organismo designó a Morales como "presidente de los indígenas del continente" y lo postuló al premio Nobel de la Paz.

La cantante boliviana reside desde hace 20 años en la capital francesa, lo que llevó a Morales a decir "sólo estoy legalizando que nuestra compañera Luzmila Carpio sea nuestra embajadora en Francia" agregando que "así vamos sumando intelectuales, profesionales, hermanos indígenas, artistas, para que puedan ayudarnos en este proceso de cambio".

En la capital francesa y en el resto de Europa, la cantante ha difundido ampliamente la música folclórica de la región andina del departamento de Potosí, al suroeste de Bolivia, donde ella nació.

En el acto Evo Morales también presentó al nuevo embajador en México, el periodista y escritor Jorge Mansilla Tórrez, diciendo "Quiero decirle al compañero hermano mayor, Coco Manto, es nuestro reconocimiento de otros menores, porque nos has enseñado, nos has dignificado, has defendido a Bolivia, expulsado en las dictaduras, y nosotros jamás vamos a olvidar a gente que defendió a Bolivia", dijo, haciendo alusión al exilio que debió sufrir Jorge Mansilla durante la dictadura de Hugo Banzer, lo que lo llevó a radicarse en México, donde permaneció 25 años.

Luzmila Carpio: mujer, canto y tradiciónEn el gran auditorio de la Unesco, en París, conversamos con ella.

Prepara un nuevo material discográfico desde hace dos años. Vive en la

Ciudad Luz hace poco más de 20 años, pero viaja todos los años a su

comunidad en Potosí.

“El ruiseñor del Altiplano”

La Prensa/ Bolivia

* Nació en Qala Qala, a un día de marcha de la civilización.

* Su primer disco fue grabado en 1969.

* Fue elegida Ñusta Nacional en un concurso, votada por todos los departamentos. Allí surgió el primer viaje a Europa.

Además de ser embajadora de la cultura quechua, ha concretado acciones comunitarias en favor de los más necesitados de su tierra.

Se puede mencionar la construcción de dos dispensarios, un laboratorio de análisis médicos para combatir la tuberculosis, instalación de puntos de captación de agua potable en Potosí, proyectos de construcción de rutas para comunicar comunidades aisladas, etc.

* Ha colaborado en proyectos de alfabetización en lenguas aymara y

quechua.Ha grabado diez discos simples de 1969 a 1976. Diez larga duración del 70 al 81.

* Seis casettes con Unicef Bolivia 91-94

* Cuatro CD. Yupay Jap'ina, Warmikunapaq, Warmikuna Yuyay Chaska

Kasuncheq y Lo mejor de Luzmila Carpio.

* Músicas Tradicionales del Mundo, producido por radio Nacional de Noruega.

* Voces por la paz, dirigido por Lord Yehudi Menuhin, Bruselas.

* Arawi, el Espíritu de Los Andes, grabado en Francia.

* Vida Andina, Lo Mejor de Luzmila Carpio, Bolivia

sábado, abril 22, 2006

Sanchez de Lozada está detrás de los conflictos en Puerto Suárez

La Patria

El Senador del Movimiento Al Socialismo (MAS), Carlos Cuasace y el diputado Isaac Avalos denunciaron que tras los conflictos y las demandas “incoherentes” de la región de Puerto Suárez se encuentra el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, puesto que tiene interés en la región que se verá afectada con la intervención del gobierno en el lugar.

En declaraciones realizadas en el Palacio Legislativo, los parlamentarios del MAS manifestaron que las empresas Comsur, Pukio Norte y Ayoreita de propiedad de Sánchez de Lozada, están incurriendo en grandes irregularidades, puesto que tampoco cuentan con ficha ambiental.

“Está claro que el ex presidente Goni, está detrás, utilizando a unos cuantos dirigentes cívicos, de la región que también tiene sus intereses, ya que son propietarios de las minas y son autoridades a la misma vez”, dijo el senador Cuasace.

Asimismo el diputado Isaac Avalos, quien también es secretario Ejecutivo de la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb) informó que hay varios residentes brasileños que tienen propiedades en territorio boliviano, dentro de la franja de los 50 kilómetros de la frontera, en clara transgresión del artículo 25 de la Constitución Política del Estado.

“Pero si aquí está la lista del INRA, en la cual se ha dotado de tierra a súbditos brasileños en las provincias Angel Sandoval y Germán Busch, durante los años 2000 y 2005. Esperamos que el gobierno a través del Ministerio de Minería y de Planificación del Desarrollo, tomen cartas en el asunto”, precisó Avalos.

En la oportunidad, el diputado William Chávez del Beni, manifestó que el departamento al cual representa, está de acuerdo con las políticas que inició el gobierno de comenzar a regularizar la explotación de los recursos naturales.

“EBX ha infringido las leyes, no puede explotar los recursos naturales, destruyendo la tierra y los bosques. El pueblo boliviano y el pueblo beniano está en contra de esta empresa que solo quiere aprovecharse de nuestros recursos”, manifestó.

Las reacciones del Parlamento por esta situación no se dejó esperar y varios parlamentarios del oriente bolivianos se manifestaron en contra de la situación que vive la ciudad de Puerto Suárez y algunos de sus dirigentes que promueven la defensa de empresas transnacionales que no se encuentran en norma.

El diputado de Unidad Nacional, Alejandro Colanzi, denunció que la empresa brasileña reconoció que va a existir un daño ecológico medio ambiental a la región pero que no asumen la responsabilidad por estos hechos.

Por su parte, los dirigentes cívicos de Puerto Suárez manifiestan que no están defendiendo a la empresa como tal, sino que defienden las fuentes de trabajo y la inversión de capitales en la región.

viernes, abril 21, 2006

Diputado pide castigo a culpables de "crimen ambiental" de EBX.

La Paz, 20 (ANF).- El Diputado de Unidad Nacional (UN), Alejandro Colanzi, exigió a las autoridades ejecutivas y judiciales, castiguen a los responsables del "crimen ambiental" que está ocasionando la empresa EBX en la provincia Germán Busch del departamento de Santa Cruz, con su fundidora de hierro.

El Parlamentario denunció que en cinco años, la empresa deforestará 80 kilómetros cuadrados del Bosque Chiquitano, sin que sea ella la culpable, de acuerdo al "Convenio Institucional de Cooperación entre los Municipios de la Provincia Germán Busch, EBX y la Prefectura de Santa Cruz", firmado en noviembre de 2005, donde la empresa no se hace responsable de ningún daño ambiental que pudiera ocasionar por el uso de carbón vegetal y echa la culpa a los pequeños campesinos que produzcan con el bosque, el carbón vegetal que precisan para extraer arrabio.

"Es una gran estafa y el gran crimen ecológico. EBX montó sus hornos de fundición en base al carbón vegetal que requiere de mucha deforestación. Ese daño ecológico va a quedar afectando seriamente al país, especialmente a la provincia Germán Busch", afirmó en La Paz, el parlamentario cruceño.

Colanzi aseguró que, además de los representantes de la empresa brasileña EBX, asentada en El Mutún, están directamente implicados Rubén Darío Cuéllar, ex prefecto de Santa Cruz y candidato por Podemos a la Constituyente; Jesús Marco López, ex Consejero departamental cruceño y candidato a la Constituyente por Tradepa; además de los alcaldes de Puerto Suárez, Romualdo Hurtado; de El Carmen, Asís Aguilera y de Puerto Quijarro, Aldo Clavijo.

Según la cláusula décima del Acuerdo firmado entre las autoridades señaladas y la empresa EBX, representada por Dalto Nosé, señala que "con la finalidad de evitar confusiones posteriores, se deja constancia que la empresa EBX no tiene mayor participación en la empresa constituida (en Bolivia, la MMX) por lo que no es ni será responsable del impacto ambiental que se pueda ocasionar al medio ambiente, por el incumplimiento de las normas técnicas de parte de los productores".

Con esta cláusula, la empresa brasileña se lava las manos y le deja la responsabilidad a los 600 comunarios que dice que les da trabajo, quienes van a ser los que cortarán, quemarán y venderán su carbón a la EBX.

"Ellos sabían que iba a haber un impacto ambiental y lo peor es que lo hacen con la complicidad de un ex prefecto que ahora es candidato de Podemos a la Constituyente. Eso nos muestra la mala intención el dolo en esta empresa. Todo se hizo a espalda de la legalidad porque sabían que iban a ganar el gobierno, pero no fue así", complementó Alejandro Colanzi.

El parlamentario cruceño recordó que cualquier ciudadano, cuando quiere construir su casa, tiene que tener todas autorizaciones, desde catastro urbano pasando por plan regulador, plano de arquitectos, empresas o cooperativas de agua y hasta electricidad. "Cuando está todo aprobado, recién construye, pero estos señores, con el respaldo político que tenían, inauguran la empresa al margen de la ley", dijo.

"En cinco años vamos a tener un gran desierto en vez de bosque, en beneficio de una empresa que ni siquiera será una producción que beneficie a Bolivia, porque la EBX tiene pensado industrializar la materia prima boliviana, en su territorio brasileño, a 40 kms de El Mutún", denunció.

Para Colanzi, lo que debe hacer las autoridades, castigar a quienes autorizaron, construyeron e inauguraron la empresa y a las alcaldías. Porque además, no está cumpliendo con preceptos constitucionales, de respetar los primeros 50 kilómetros desde la frontera donde no pueden haber extranjeros que inviertan porque atentan contra la soberanía.

"Si ellos quieren permanecer en Bolivia, deberían transformar su energía a gas, industrializar el arrabio en territorio boliviano bajo las normas bolivianas. De otro modo no", concluyó.

Indígenas chiquitanos rechazan el proyecto de la empresa EBX



Por la defensa del Pantanal boliviano y en rechazo de la empresa EBX en proyecto siderúrgico Mutún

La Organización lndígena Chiquitana (OICH), organización que representa a todos los pueblos indígenas que habitan en el área del Pantanal Boliviano, preocupados por el proceso de licitación del Mutún y sobre todo por las acciones de presión que pretenden asumir los Cívicos de Puerto Suárez en defensa de la empresa EBX, manifiesta a la opinión pública nacional lo siguiente:

1. Denunciamos que la empresa EBX ha construido hornos metalúrgicos en la zona fronteriza de Puerto Suárez sin autorización del Estado boliviano, lo que constituye un acto irregular, arbitrario e inmoral que viola la Convención RAMSAR (Art. 3.2), la legislación nacional (artículos 25 y 26 de la Ley del Medio Ambiente), especialmente la soberanía nacional. Poniendo en serio riesgo la sostenibilidad del Pantanal Boliviano y existencia de las comunidades indígenas y campesinas que habitan en el área de interés de la empresa LBX.

2. Condenamos y rechazamos las acciones de la empresa EBX, que utilizando dirigentes cívicos de la región con fines mezquinos y de negociados oscuros favorables a sus intereses, han determinado mediante el Comité Cívico de Puerto Suárez, iniciar un paro cívico con el único propósito de encubrir sus acciones ilegales inmorales y arbitrarias, en perjuicio de los bolivianos.

3. Respaldamos la decisión gubernamental de no categonzar el nivel del EE1A del proyecto presentado por EBX. cuyos objetivos no las compartimos, especialmente el referido al supuesto beneficio de nuestras comunidades, y que para ser alcanzados requerirán desforestar 200.000 hectáreas del Pantanal boliviano, cuyas consecuencias implicarán severos impactos sociales y ambientales, no solamente para el ecosistema del Pantanal, sino del planeta en su conjunto, toda vez que el Pantanal es único en el mundo y el boliviano es el mejor conservado y donde habitan nuestros pueblos indígenas.

4. Habiendo sido designado el Pantanal Boliviano sitio RAMSAR (año 200l por ser un humodal valioso y de gran riqueza de biodíversidad. que obliga y compromete al estado boliviano ante la comunidad internacional su total protección, y considerando que el proyecto de explotación de hierro del Mutún se encuentra al interior del Pantanal Boliviano, es que consideramos fundamental e importante que antes de autorizar cualquier explotación de cualquier recurso natural del Pantanal, se defina participativamente un Plan de Desarrollo Sostenible. Por lo que exigimos tanto al Gobierno departamental de Santa Cruz como el nacional iniciar, aprobar y apoyar cuanto antes el Plan de Desarrollo del Pantanal Boliviano.

5. Denunciamos ante la comunidad internacional que el artículo 3.2 del Convenio RAMSAR, del que el estado boliviano es firmante, está siendo desconocido, toda vez que se pretende autorizar el desarrollo de proyectos extractivistas siderúrgicos con severas consecuencias que contravienen con la Convención RAMSAR. Por lo que solicitarnos a la UNESCO que por intermedio del Comité permanente de la Convención RAMSAR con sede en Suiza, asuma las acciones necesarias y urgentes para precautelar eL Pantanal Boliviano.

En tal sentido exigimos al Gobierno Boliviano invitar a la Oficina RAMSAR" a visitar nuestro país lo antes posible, a fin de transparentar y garantizar ante la sociedad civil nacional e internacional, el correcto cumplimiento de la Convención RAMSAR en el Pantanal Boliviano.

6. Exigimos al Gobierno boliviano precautelar el respeto de los derechos económicos. sociales, culturales y ambientales de los bolivianos, especialmente de las poblaciones indígenas y comunidades que habitan en el Pantanal boliviano y donde se pretenden desarrollar proyectos extractivistas; recordándoles que los derechos de los pueblos indígenas se encuentran establecidos en el Convenio 169 de la OIT, reconocida en Bolivia mediante la Ley 1257, por lo que es necesaria la consulta previa e inftniuada a las poblaciones indígenas que habitan el pantanal boliviano, antes de autorizar cualquier actividad que les afecte.

Santa Cruz, Bolivia, 18 de abril del 2006.


jueves, abril 20, 2006

Ministros se disfrazaron de militares para ser liberados


Del periódico Opinión de Cochabamba

Un equipo de élite de la Fuerza Naval y la Policía Nacional rescató, a las cuatro de la madrugada del miércoles, a la ministra de Desarrollo Económico, Celinda Sosa y a sus colegas de Planificación, Carlos Villegas y Minería, Walter Villarroel, poniendo fin a la retención obligada a la que habían sido sometidos por los dirigentes cívicos de la población cruceña de Puerto Suárez.

El operativo, calificado por el ministro Villegas de "inédito", fue respaldado por el Ejército y la Fuerza Aérea Boliviana, sin que se registren daños humanos ni materiales.
Según el titular de Planificación, los tres ministros debieron ponerse parcas y gorras militares para salir del lugar junto al grupo de militares y policías que actuaron en la operación.
Los tres dignatarios de Estado fueron a la localidad cruceña, fronteriza con el vecino Brasil, para explicar el proceso de licitación de las reservas de hierro de El Mutún pero se encontraron con una movilización social a favor de la supuesta legalidad en el país de la empresa brasileña EBX.
"Hemos pasado momentos muy aciagos desde la tres de la tarde hasta las cuatro de la mañana; prácticamente hemos sido secuestrados por todas las instancias de Puerto Suárez (...) Agradezco a la Policía, al Ejército, a la Fuerza Aérea y a la Naval, que han hecho una operación comando para que los tres ministros podamos salir camuflados con parcas, con gorras de militares y de esa manera estamos acá", dijo Villegas, en conferencia de prensa, a su retorno a La Paz.
Tras el operativo, que permitió a los ministros declarados rehenes salir de la sede del Comité Cívico de Puerto Suárez, la Fuerza Aérea dispuso de una aeronave para trasladar a los tres dignatarios de Estado hasta el Grupo Aéreo de Caza de El Alto, donde alrededor de las 7.30 se reunieron con el presidente Evo Morales.
Luego de la reunión con el Primer Mandatario, los ministros liberados se trasladaron a Palacio Quemado con el propósito de participar de la sesión de gabinete que encabezó el vicepresidente Alvaro García Linera ante el viaje de Morales a Asunción.

Diálogo

Ya en Palacio, la ministra Sosa dijo que en Puerto Suárez no existía un clima adecuado para dialogar con los dirigentes del lugar, porque incluso "no habían argumentos sino insultos en contra de nosotros", por lo que invitó a los dirigentes de Puerto Suárez, ubicado a 800 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra, a trasladarse a esta capital para hablar sobre la licitación de El Mutún pero de ninguna forma a conversar sobre la posibilidad de respaldar a la empresa EBX debido a su instalación ilegal en el país.

Paro indefinido

Entretanto, en Puerto Suárez se cumple desde las cero horas del miércoles un paro cívico indefinido, pero el portavoz de Gobierno, Alex Contreras, aseguró que la medida afectará sólo a los pobladores de esa región, ya que por ella sale la soya boliviana al exterior.
El viceministro de Gobierno, Rafael Puente, acusó a los dirigentes cívicos de la región de manipular a la población para defender intereses privados de una empresa calificada de ilegal por el Gobierno, ya que se asentó en una zona prohibida para iniciativas extranjeras por el artículo 25 de la Constitución Política del Estado.

Mujeres tarijeñas condenan agresión contra Celinda Sossa

La ministra fue agredida en Puerto Suárez

Del periódico El País Tarija

Un grupo de mujeres tarijeñas, representantes de varias organizaciones, sociales emitieron un pronunciamiento de respaldo a la Ministra de Producción y Microempresa, Celinda Sossa. agredida durante un incidente en Puerto Suárez.

"Las mujeres tarijeñas que reivindicamos día a día el respeto a nuestros derechos, manifestamos a usted nuestra solidaridad ante los agravios de que fue víctima por algunos dirigentes que en estado de ebriedad, y en defensa de sus intereses personales y de empresas extranjeras, agredieron a su persona".

Las firmantes, entre ellas Claudia Arias, Ninfa Olarte y Dora Burgos de Amupei y Albina Mendoza de Promutar, recuerdan la lucha histórica de la mujer boliviana por un mayor reconocimiento político y social habida cuenta el proceso de grandes transformaciones y desafíos por el que atraviesa el país.

El documento exige que el Gobierno Nacional aplique el peso de la ley a los delincuentes que agraviaron a la ministra convocando al pueblo de Puerto Suárez a defender los intereses nacionales.

¿Petróleo a 100 dólares, gas a 20 dólares?

Bolivia debe obtener precios acordes a la realidad mundial

Christian Inchauste Sandoval
Bolpress

'El mundo y sus demonios', decía Carl Sagan. El hambre de petróleo es uno de ellos. Sagan afirmó que si el precio del petróleo integraba el factor de agotamiento, el crecimiento mundial, las primas de riesgo ligadas a la inestabilidad del Medio Oriente y los gastos militares, el calentamiento global, pues costaría 100 dólares por barril. Lo escribió antes de morir en 1996, cuando costaba U$S 15. Por esas fechas se cerraron los precios de exportación de gas al Brasil, tomando las premisas de gas y petróleo barato. Hoy, en cambio, los analistas no se sonrojan cuando dicen que el barril llegará a los 100 dólares. Para el gas, esto nos daría algo cercano a los U$S 20 por millón de BTUs.

Las razones de esta escalada son aquellas a las que hacía alusión Sagan y trascienden las curvas de oferta y demanda a corto plazo. Se agotan las reservas de extracción 'sencilla' mientras la demanda mundial se expande por China, India y el crecimiento de las potencias del G8. Entran en producción yacimientos 'difíciles' (costos de producción entre U$S 15 y 20 por barril) como ser las arenas de petróleo de Canadá, los bituminosos de Venezuela (la más grande reserva de petróleo pesado del planeta) y los yacimientos de alta mar. En paralelo el calentamiento global y los acuerdos de Kyoto ponen al gas natural como el combustible fósil más eficiente y ecológico.

En el invierno pasado, los precios de gas del Henry Hub, rondaron los U$S 16 por MMBTUs (lo que corresponde a los U$S 65-70 por barril de petróleo). El precio de equilibrio actual (primavera-verano) está por los U$S 7 MMBTU. Por si fuera poco, todos los nuevos proyectos de upstream y downstream tienen costos 20% superiores debido a la demanda mundial de las firmas contratistas para proyectos de hidrocarburos. Como nota final, los analistas anuncian que el precio promedio del barril en la década 2010 será de U$S 50 a 70.

A sabiendas que el gas es el combustible del siglo XXI, debemos pensar el tema del tomando las premisas de Sagan:

1) Agotamiento de reservas y precios: Cada contrato similar al de Brasil (30 millones de metros cúbicos día), consume en 20 años el equivalente de un megacampo (10TCFs). Bolivia cuenta hoy con 4 mega campos de gas (San Alberto, San Antonio, Margarita e Itaú). Un contrato adicional con Brasil y otro con Argentina se comprometen dos campos más. Nos quedaría un solo campo como reserva estratégica, consumo interno y sobretodo industrialización del gas. Primero se debe dotar a toda Bolivia de gas natural para el mercado interno e industrialización. Luego el precio de exportación debe estar referenciado al Henry Hub de alguna manera y la exportación de gas debe ir acompañada de productos de valor agregado.

2) Riesgo Político: con la suba de precios Bolivia es vulnerable a la 'enfermedad holandesa'. Se requieren fondos especiales para diversificar la creación de empleos y empresas. El uso de las regalías y recursos del gas requieren de una planificación estatal aunque lleguemos a las autonomías.

3) Diversificar e industrializar: a través de YPFB, empezar la industrialización del gas y hacer que el gas industrialice a Bolivia. Lo primero se hace con plantas de separación de gas (separar el propano y butano), plantas de GTL (gas a líquidos, que produce diesel de alta calidad demandado en el mercado mundial) y petroquímica (fertilizantes, insumos para la minería y plásticos). Lo segundo se logra con electricidad (ciclos abiertos y co-generación) y gas para las industrias, siendo claves la industrialización del hierro del Mutún (acero en Santa Cruz), el tendido de gas para el polo industrial de El Alto-La Paz y la transformación de los minerales de los Andes en productos acabados.

4) Geopolítica: el gas que defendió El Alto, es el principal vector de las negociaciones con Chile. Partiendo de 'gas por mar' como quid pro quo que nos lleve a otras fórmulas (enclaves, franjas), se ha aumentado nuestro poder de negociación, como lo entendió el ex Presidente Mesa (Referéndum) teniendo como respuesta a la 'cláusula de la molécula', la fallida primera versión del 'anillo' (el que pretendía aislarnos). El gas y energía de Bolivia son el factor de equilibrio del Cono Sur.

Los hidrocarburos son el recurso natural más importante. Bolivia debe transmitirlo en las negociaciones y obtener precios acordes con la realidad mundial. Con estos precios, industrializar el gas y sembrarlo para crear empleos, frenando el éxodo de bolivianos, es una urgencia nacional.

Liberados ministros bolivianos retenidos en Puerto Suárez

(Del periódico Rebelión)

Telesur

Los tres ministros bolivianos que permanecían secuestrados desde la noche del pasado martes, fueron liberados por el grupo de ciudadanos que los mantenían cautivos como medida de presión para que el gobierno de Evo Morales, autorizara las operaciones de la siderúrgica brasileña EBX.

Voceros de la Fiscalía de Bolivia informaron a los medios locales, que los miembros del gabinete altiplánico se encuentran en un lugar seguro y bajo custodia policial.

Los altos funcionarios liberados son Carlos Villegas, ministro de Planificación y Desarrollo; Celinda Sosa, de Desarrollo Económico; y Wilson Villarroel, de Minería.

Los pobladores de Puerto Suárez permanecen en las calles bloqueando vías de comunicación en una nueva demostración de protesta ante la ausencia de una respuesta presidencial sobre este caso.

El secuestro de los ministros ocurrió la noche del martes en el poblado de Puerto Suárez, departamento este de Santa Cruz, zona a la que los tres funcionarios viajaron para explicar a los pobladores el mecanismo aprobado por el Gobierno para asegurar la licitación de la explotación de los yacimientos de hierro de Mutún.

Freddy Morales, corresponsal de TeleSUR en Bolivia, reportó que los habitantes de Puerto Suárez estiman conveniente que el Gobierno de Morales beneficie a la empresa brasileña EBX con un contrato de 40 años para la explotación de la reserva de hierro El Mutún, considerada la más grande del mundo.

La empresa brasileña propone usar el carbón natural para la fundición del hierro, pero este aspecto es rechazado por el gobierno boliviano por la repercusión negativa que podría tener en el ambiente.

¡Tú también, Morales!

Evo anuncia que no renovará acuerdo con FMI
(Del periódico Rebelión)
Franz Chávez
IPS

Tras dos décadas de figurar como un alumno aplicado del FMI, Bolivia se propone seguir los pasos de Argentina y de Brasil y liberarse del corsé que impone este ente multilateral, aunque aún no le adelantará el pago de sus 13,9 millones de dólares de deuda. (...)

martes, abril 18, 2006

Bolivia se incorporará como miembro pleno de TeleSUR

(Del periódico Rebelión)

“Todo gobierno debe evitar la servidumbre”

Entrevista a Evo Morales sobre la situación de los inmigrantes bolivianos en Argentina

(Del periódico Rebelión)

Pablo Stefanoni

Página/12

Pecado de codicia

Bolivia

Por Antonio Peredo Leigue

Abril 16, 2006

A propósito de la Semana Santa, en que los cristianos renuevan su fe, estoy convencido que hacen un repaso de esas leyes divinas llamadas “los 10 mandamientos”. Entendiendo que no son fáciles de acatar, hay uno más difícil: “no codiciarás la casa de tu prójimo”, respecto del cual debieran reflexionar largamente. Para completar la idea, recuerdo una máxima de viejas tradiciones griegas: “los dioses castigan a los hombres, cumpliendo sus deseos”.

Ocurrió que, en un momento de euforia retenida durante muchos años, volvió a plantearse aquella vieja aspiración de las regiones: autonomía, como reacción ante el centralismo absorbente del gobierno nacional. Surgió como un pedido, rápidamente se convirtió en exigencia y poco después estalló como ultimátum. La fuente de donde surgió este pedido-exigencia-ultimátum fue el Comité Cívico pro Santa Cruz de cuyo seno, y de tanto en tanto, se pronunciaba tal reivindicación.

Fue oportuna la instalación de un gobierno transitorio, seguido de otro aún más precario, para que concretaran sus aspiraciones. Claro que se esforzaron para alcanzar su propio gobierno en lo inmediato, pero debieron resignarse a esperar que se cumpliese otra demanda que estaba por encima: la instalación de la Asamblea Constituyente. Empero, con la presión, obtuvieron un premio inesperado: la convocatoria a elección de prefectos.

Pero ¿de qué se trata la autonomía departamental? Habría que discernir dos conceptos: la capacidad y posibilidad de contar con las atribuciones suficientes para definir, proyectar e implementar aquellas decisiones que contribuyan al desarrollo regional y, en otra percepción, la autoridad absoluta para manejar los recursos naturales, económicos y financieros en beneficio propio, prescindiendo del estado en que se halle el resto del país.

Autonomía para pocos

La tendencia al absolutismo regional es la característica de la propuesta planteada por el comité de Santa Cruz. Facultad exclusiva para negociar exportación de recursos naturales, delegación para recaudar impuestos nacionales y disponer hasta dos tercios de los mismos, autoridad para regular la migración de bolivianos de otras regiones, exclusión de cualquier intervención del estado central sobre sus decisiones, capacidad de gestionar acuerdos internacionales y mantenimiento de la obligación del Estado nacional para subvenir los rubros de educación, salud y otros servicios.

La pretensión de esta particular concepción autonomista fue sagazmente difundida, hasta lograr la adhesión de los comités cívicos de otras regiones que se sintieron postergadas desde siempre. Así se conformó un principio de entendimiento entre los comités de algunos departamentos, al que llamaron “media luna”; la intención, no dicha pero evidente, era definir una separación entre las tierras altas y las tierras bajas de Bolivia. No prosperó, pero se prendió en la imaginería de la clase media, como un desafío o como un peligro.

Aunque, en el proceso de cambios que vive el país, ha podido incorporarse la reivindicación autonomista, es cierto que la presencia imponente de la Asamblea Constituyente, define otro marco de referencia. Los requisitos y las atribuciones que establezcan el carácter de la autonomía departamental tendrán que darse en esa decisiva cita; no hay otra alternativa.

Sin embargo, los voceros de la tendencia absolutista, aprovechando la elección de prefectos que se dio en diciembre pasado, al mismo tiempo que las elecciones generales, presionan para imponer atribuciones que se convertirían en base indiscutible de una autonomía a su modo.

La imposición de medalla y bastón de mando al prefecto de Santa Cruz, el declarado propósito de concretar acuerdos internacionales del prefecto de Tarija, son atisbos bastante claros de las pretensiones de hegemonía que han alimentado los grupos de poder regionales.

Lanzada la convocatoria a elecciones para la Asamblea Constituyente y, simultáneamente, para referéndum sobre autonomías departamentales, han lanzado una ofensiva tendiente a obtener mayoría sólo en algunos distritos, donde creen poder tener el control. Si los departamentos del altiplano y los valles, en los que obtiene amplia mayoría el MAS, votan en contra de las autonomías habrán logrado su pretensión de dividir al país, con gran contentamiento de quienes consideran que, sus negocios, mantendrán los grandes beneficios por la explotación de recursos naturales sin mayor control.

Boomerang político

“Los dioses castigan a los hombres, cumpliendo sus deseos”, decían antiguamente. Y aunque muchos olvidaron la sentencia, los hechos se empeñan en recordarla.

Una autonomía obsesionada con el rápido enriquecimiento proveniente de la explotación de los recursos naturales, despertó reacciones inesperadas. Las provincias que se asientan sobre los grandes yacimientos de hidrocarburos, reclaman ahora los beneficios que cobran las capitales de los departamentos. Durante una semana bloquearon una importante carretera y suspendieron el suministro de gas a Tarija, una ciudad de casi 200 mil habitantes. Un acuerdo circunstancial, normalizó la situación.

De modo que, tratándose de autonomía, no parece posible, a los grupos que agitaron la bandera autonomista, reclamar derechos en contra de las provincias reclamantes.

De pronto, en varias regiones del país, han aparecido reivindicaciones que se contraponen a las aspiraciones de los comités cívicos. El tema, ha comenzado a manejarse con mucha cautela desde los grupos que, hasta ayer, consideraban que ésta era su carta de triunfo.

Autonomía para todos

Pero no se trata de oponerse a la autonomía, porque las élites dominantes en esos departamentos, pretendan implementar una autonomía absolutista. Al contrario, el referéndum que se realizará el 2 de julio próximo, debe proclamar la autonomía en todo el país. Una autonomía a la que accedan las regiones paulatinamente, a medida que estén preparadas para un régimen de esas características, es el modo correcto en que debe llevarse adelante este proceso.

Tal autonomía, debe definirse en base a principios de integración nacional, solidaridad y productividad. Deberá tener atribuciones suficientes para definir, proyectar e implementar aquellas decisiones que contribuyan al desarrollo regional. Al mismo tiempo, aprender conductas solidarias, no circunscritas a una contribución monetaria, sino la planificación incluyente en planes de desarrollo conjuntos con otros departamentos de menor desarrollo. Y, por esto mismo, aquellos planes se orientarán a mejorar las condiciones de productividad propias y de las otras regiones.

Bolivia puede emprender el camino de la autonomía, siempre que sea incluyente, productivo y solidario. La concepción egoísta sólo provocará un fracaso debido, como tantas otras veces, a la mezquindad de los intereses de grupo.

lunes, abril 17, 2006

Ganando el respeto y el derecho a la crítica

Jaime Otero-Zuazo
(Del periódico Rebelión)
Bolpress

Ya no hay vuelta atrás. Todo empezó con el grito airado de las mujeres bolivianas exigiendo justicia ante el despojo de nuestra humanidad por los gobiernos tradicionales; luego vino la imponente demanda constitucional indígena para una refundación republicana justa; y finalmente la multitudinaria movilización social pidiendo el auspicio de nuestros propios recursos en respuesta a la corrupción crónica y la falta de legitimidad gubernamental que atienda las necesidades de la mayoría nacional. Todos estos eventos históricos impulsaron la marcha por la soberanía nacional y la legitimidad política en Bolivia que fue acumulando empuje hasta destronar, de forma no-violenta, la injusticia, la opresión y la mentira.

Tras el voto mayoritario de los bolivianos en 2005, se vislumbra un destino claro y acorde a nuestras esperanzas, acompañado del grito libertario que se desgarra de lo más profundo de nuestros seres, haciéndonos concientes de que esta causa es la causa de la mayoría nacional sedienta de oportunidad, triunfo y progreso.

Lo que venimos forjando por décadas con nuestros brazos y nuestras vidas curtidas en la historia que nos tocó vivir es en esencia la tercera revolución boliviana, que la sentimos con la intensidad de nuestra propia existencia y nuestro intelecto sobrio. La entereza de nuestra lucha por la patria es incuestionable por cuanto proviene del más genuino deseo de bienestar para todos, sin exclusión ni desaires.

Las amenazas que surgen en nuestro camino, tratando de interrumpir la historia e interponerse al curso de la reivindicación nacional y el inicio de una república auténtica, no pueden sino ser repudiadas y rotundamente aplastadas por el peso moral de la nueva patria que germina airosa sin destrucción ni mutilación de la fragilidad humana. A la amenaza respondemos con el repudio patrio; a la intimidación con la mirada ardiente de siglos; al embrollo en cuajos con la verdad directa, altiva y tácita. No podemos ser menos porque tenemos que responder al futuro. No podemos flaquear porque nos tenemos uno al otro hasta el fin, seguros y firmes en el empeño de haber logrado la oportunidad de definir nuestro futuro y rehacer la ignominia disfrazada de institucionalidad.

La máscara cayó y reveló el engaño desnudo y horrendo de siglos. El mundo entero ya conoce nuestra trágica historia y la repudia. Las naciones ven nuestro rumbo con orgullo y esperanza. Y nosotros respondemos como mejor

sabemos: con la fuerza de nuestra humanidad entregada a sedimentar una verdadera civilización. El ama sua, ama quella, ama llula, ama llunk’u será la base de nuestra constitucionalidad, nuestra sociedad y nuestra proyección al mundo. Los bolivianos estamos dispuestos a seguir el curso de nuestro destino sin temores ni titubeos, confiados en nuestra transparencia y dedicación. Tan sólo así podremos ganar el respeto y el derecho a demandar y criticar a futuros gobiernos, y no como los que hoy fácilmente se asignan este derecho sin fundamento moral ni ejemplo trazado, usando la única marca de su pasado siniestro: la manipulación y el fraude. La turba de ayer apuesta a la amnesia histórica en sus últimos suspiros de mala vida, que tan solo afecta a elementos de débil carácter.

La Asamblea Constituyente es el llamado de un pueblo unido y visionario a ejercer el derecho de escribir los renglones que nos transporten al futuro como nación viable. Para esto, las generaciones de hoy se alzan a la altura de la historia y emiten su veredicto: queremos una Bolivia mejor para nuestros hijos y nuestros nietos.

La Asamblea Constituyente nos dejará el legado de una nueva y mejor República bolivariana y una nueva Constitución para protección y sostén de nuestro futuro nacional. Esta será la piedra triangular en la reestructuración del Estado. Aferrémonos a este anhelo nacional que es el derecho de todo ciudadano para ver realizados sus sueños patrios y constitucionales en plenitud.

Mostremos a los pocos escépticos, que van quedando rezagados en el lodo de los vicios políticos de ayer, que se puede encontrar en lo más mínimo la esencia universal de la materia; que se puede arrancar la lacra del cuerpo político nacional dejándolo limpio, erguido y encaminado hacia el calor del sempiterno sol. Que juntos podremos imponernos al egoísmo, la intolerancia y el apetito personal que enceguecen y confunden en esta época tan crítica de nuestra historia. Que la marca más sólida de las mujeres y de los hombres que se llaman bolivianos es la capacidad de sacrificio en aras del futuro de nuestros niños y el cuidado de nuestros ancianos y discapacitados. Surjamos como ráfaga de viento propicio en vuelo a un cielo andino iluminado de cultura democrática. Respetémonos el uno al otro, sobretodo al más necesitado y al más olvidado de los seres, porque todos valemos. Como nos dice el Popol Vuh de los Mayas: veamos en el prójimo nuestro “otro yo”. Qué triste se evidencia la desesperación y el miedo de los verdugos del pasado al ser expuestos y enjuiciados. Qué poca nobleza se exhibe en el pataleo histérico de los que tienen que purgar culpa, claramente acostumbrados a la impunidad acompañada de la responsabilidad soslayada.

Este es el momento que nos impone la vida para demostrar nuestro temple, nuestra perseverancia y nuestra disciplina, y no la ocasión de sucumbir a las debilidades pasajeras del egoísmo humano. Confiemos en nosotros mismos y en nuestro destino; esta fortaleza nos llevará al buen fin. Seamos, por lo tanto, bolivianos y bolivianas de verdad.



sábado, abril 15, 2006

RESPUESTA AL MENSAJE: ¿Ha cambiado algo en Bolivia?

GASTON CORNEJO BASCOPE

H. SENADOR DE LA REPUBLICA

Que triste espectáculo el de los escritores que desde su posición social desean que el proyecto revolucionario no prospere.

Por supuesto desearían que retorne GSL y CMG y FRV y HBS para continuar con el festín de los k´haras en el poder.

Aunque cuestionen detalles e imperfecciones individuales de quienes asumen la responsabilidad de gobierno, no tienen ningún derecho a protestar porque cuando ellos estaban en el árbol hicieron corrupción y destrozos con nuestra patria.

Que Krmp Suarez evoque la imagen de su padre, el gran profesor de filosofía en la UMSA que fue un patriota, aunque en campo opuesto al marxismo de José A. Arze en su famoso debate sobre filosofía, eran otros tiempos de hombría y patriotismo.

A pesar de todas las imperfecciones y desaciertos, (podemos nombrar algunos pocos como el caso Bakovic, el caso LAB y otros detalles) advendrá la revolución democrática transformadora donde los oligarcas morderán el polvo de la derrota.

Por supuesto que ganaremos en las elecciones de la A. Constituyente con gente humilde que transformará la patria tornándola en un país socialista ecologista cristiano y bioético. Eso sobre todo bioético en la que nunca más existirá el racismo que ellos, la antinación, tiene saturados todos sus poros neoliberales.

Claro que va cambiando Bolivia y eso es irreversible.

Se encuentran campesinos de todas las etnias en todos los pasillos y oficinas del Parlamento y del palacio Ejecutivo. Están desplazando a connotados emeristas, miristas, adenistas que enlutaron la nación durante 30 años.

Ya se promulgaron varias leyes de sanidad nacional: Ley LOPE. Ley de Austeridad (aunque les duela) Ley de Referéndum y de Asamblea Constituyente. Miles de leyes beneficiando a los departamentos de Tarija Oruro Chuquisaca, vendrán los de otros departamentos pero... vendrá lo importante: Ley de soberanía y dignidad, la de NACIONALIZACIÓN DE HIDROCARBUROS y Ley de REFORMA AGRARIA VERDADERA CONTRA LOS OLIGARCAS.

TAMBIÉN VENDRÁ LA LEY QUIROGA SANTA CRUZ de ataque a la corrupción e investigación de fortunas. Entonces la patria verdaderamente cambiará substancialmente.

Con el retorno de nuestros recursos naturales comenzará la industrialización y la justicia social.

Estamos con los ministros de EVO MORALES, todos honestos y creativos.

Estamos con Andrés Solíz Rada y el gran Víctor H Sainz que jamás claudicarán ante la antipatrias.

Estamos con Nila la gran ministra de salud que socializará la salud, estamos con Patzi que socializará la educación. Estamos con Choquehuanca que selecciona a l cuerpo diplomático con honradez y sabiduría.

Estamos con el Vicepresidente que tiene, a pesar de su juventud, un matiz de intelectualidad como el que tuvo Marcelo. Estamos con EVO y su prestigio campesino porque es portador de una nueva bioética.

Abominamos A TODOS LOS OLIGARCAS DE ESA EMPRESA PRIVADA ESTÉRIL Y ENEMIGA.

Antes de partir a Santiago de Chile a cubrir un evento cultural, emocionado expreso y confieso la interioridad de mis sentimientos.

Esta vez sí no habrá otro Salvador Allende sacrificado ni otro Villarroel colgado por nada más que vislumbrar una Bolivia, nuestra Bolivia próspera y justa, equitativa y solidaria.

Aunque existan escritores oligarcas que avergüencen y políticos que quieren olvidar sus fechorías, el pueblo profundo de la patria tiene memoria y avanza hacia espacios de libertad y democracia.

En esa trinchera estamos bien armados hasta siempre ya lo predijo el Comandante CHE Guevara. El Hombre Nuevo surgirá en nuestra patria, corazón del continente.

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exequiel rosales escribió:

¿Ha cambiado algo en Bolivia?

Manfredo Kempff Suárez*

L a anunciada Nueva Bolivia sigue siendo la vieja nomás. ¿Ha cambiado algo en nuestro país con relación al pasado? Si ha cambiado algo ha sido para mal. Porque siguen los desmadres en las calles y porque la corrupción, como una cascabel acorralada, se niega a morir y muerde a quien se le acerca. Porque se adivina un montaje oficialista que va a llevar al presidente Evo Morales al autoritarismo. Y porque, pese a los menos de tres meses de Gobierno, se puede palpar una actitud de revancha y resentimiento en los masistas.

Todos los días, nuevamente, hay marchas en el centro de la ciudad de La Paz y los consabidos atascos de automóviles y buses. Y siguen los bloqueos en los caminos que dejan tirados a los pobres pasajeros en las terminales del país, sin un centavo y con hijos a cuestas para colmo. Los bloqueos y marchas con el asunto del LAB han sido una falta de respeto total a la autoridad del Gobierno, y las barricadas en las sendas del Chaco, que dejaron en tinieblas a Tarija y cortaron las exportaciones de gas a Brasil y Argentina, sólo pueden calificarse como criminales. Que cuatro gatos eviten el arreglo de los caños gasíferos y provoquen el incumplimiento de nuestras obligaciones internacionales es vergonzoso.

¿Los choferes del transporte pesado no han parado La Paz y se han dedicado a chicotear a quienes trabajaban? ¿Acaso no hemos visto cómo detenían los vehículos y bajaban de los pelos y de las orejas a pobres muchachos y les pegaban con mangueras en las piernas, los glúteos y la espalda? Lógico, si eran los mismos matones que azotaban y ultrajaban en épocas de Rodríguez, Mesa y Sánchez de Lozada. Y creo que antes también. Las tácticas de los bloqueos, las marchas, y las chicoteadas son las que impuso el MAS. Y resulta que estando el MAS en el poder, siendo gobierno ya, permite que se siga bloqueando y pateando gente porque así ha educado a sus partidarios y a algunos jóvenes que ahora disfrutan de la violencia callejera.

¿No están en paro los Trabajadores en Salud y se van a despachar una semanita panza arriba o panza abajo? ¿Éstos son los ´perlas´ que quieren trabajar 6 horas diarias y ganar más platita? ¿Y no hay paro cívico en Cochabamba en apoyo a los trabajadores del LAB? ¿Y no hacen paro la federación de choferes allí? ¿Y no están anunciados paros de la COB, los maestros urbanos y los Choferes de Bolivia? ¿Y paro cívico por Mutún? ¿Y propietarios que se defienden a tiros de los loteadores a falta de autoridad? ¿Pero qué país es éste donde el Gobierno aumenta los salarios y los asalariados le hacen la vida imposible? No queda otra conclusión: el MAS está tomando de su propio veneno. Jodió hasta que dio calambre y ahora lo están ahogando con los mismos métodos con que tumbó por lo menos a dos presidentes.

El gobierno del MAS está acusando a los que ellos creen corruptos o poco complacientes con sus dictados. Sin embargo, se agarran a puñetazos por las aduanas. Y ahora justifican gastos reservados que eran pecado. La petición de renuncias no se detiene y el encarcelamiento abusivo e injusto tampoco, como las vacaciones forzosas que le dan a un fiscal que con cara de cordero degollado afirma que él no quería tomarlas aún. Y el señor no se da cuenta hasta hoy que no se trata de vacaciones adelantadas sino que lo han echado.

Pero hablan de combatir la corrupción y lanzan un decreto de excepción para una carretera donde podían embucharse hasta 30 millones de dólares. Y lo derogan pero porque los pillaron. ¿Y no es corrupto sacarles el 5 por ciento de sus salarios a los famélicos empleados públicos para que ese dinerito pase a las arcas del MAS? ¿Otros también lo hicieron? ¡Pero claro! ¡Lo que sucede es que el MAS dijo que ellos eran más honrados! ¡Las huinflas! Y ahora, de yapa, se vienen elecciones para la tal Constituyente que van a ser fraudulentas según la oposición. Ahí se van a sacralizar los disparates más grandes que mente humana pueda elucubrar. ¿Han visto las listas de quienes se postulan a ser los nuevos constituyentes? ¿Ése es el tan mentado cambio hacia la Nueva Bolivia? Pero, por Dios, ¿estamos locos?

*Manfredo Kempff Suárezes escritor y diplomático.

jueves, abril 13, 2006

“En Bolivia, no estamos pensando en socialismo sino en revolución democratizadora”

Entrevista con Alvaro García Linera, vicepresidente boliviano


Franklin Ramírez y Pablo Stefanoni
Página/12
(Del periódico Rebelión)

Evo, transparente

Marcos Salgado
Telesur
(Del periódico Rebelión)

A poco de andar al frente del gobierno de Bolivia, Evo Morales ya acumula varios dolores de cabeza. La grave crisis económica, la entrega de los recursos naturales y vaciamiento del Estado en un largo proceso que comenzó en las dictaduras de la década del 70 y se agravó con los gobiernos electos, crisis tras crisis, desde 1985, ponen a Bolivia en una situación muy delicada. Entre dos fuegos, el presidente decidió ir a fondo y en poco tiempo, algo muy inusual en la historia reciente del continente. El ajedrez es complejo, y recién comienza.

La primera estocada llegó desde un sector siempre sensible por la amplia repercusión social de sus medidas de fuerza: el transporte. Martes y miércoles de la semana pasada los dueños de buses interurbanos adheridos a la Confederación de Choferes de Bolivia paralizaron el servicio en protesta por la decisión del gobierno de que el sector pase al Régimen Tributario General. Es decir, que paguen impuestos.

No se trata ni más ni menos que de eso: en promedio, los empresarios aportan por cada bus unos 60 bolivianos al año (8 dólares), menos de un pasaje entre Cochabamba y La Paz en temporada alta. En total, se recaudaron en 2005 menos de 4.000 dólares, cuando –según los cálculos del gobierno- el sector debería tributar cerca de 18 millones de bolivianos al año (unos 2.300.000 dólares).

La decisión de hacerlos tributar es a la vez una medida práctica (el Estado necesita liquidez para afrontar con urgencia demandas sociales tan legítimas como postergadas) y también una decisión política: que comiencen a pagar los que tienen con qué hacerlo.

Tan tamaña como infrecuente, esa decisión política dejó entrever lo que puede convertirse en escenario habitual en los próximos meses: una desestabilización “desde adentro” del gobierno indígena y progresista de Bolivia.

Y si los transportistas están escudados en demandas sectoriales, la clase más acomodada de Santa Cruz no lo está. En la semana que culminó el ministro de Educación y Culturas, Félix Patzi Paco, acusó el jueves a grupos de poder cruceños encaramados en el Comité Cívico de esa región y a las autoridades de la Alcaldía de Santa Cruz de sabotear el Plan Nacional de Alfabetización, con la cooperación de los gobiernos de Cuba y Venezuela.

Patzi señaló que el Comité Cívico Pro Santa Cruz inició una campaña de sabotaje con el argumento de que los países que cooperan quieren introducir su ideología, posición calcada de la que se verifica aún hoy en Venezuela, donde la oposición fustiga las misiones, extensos planes sociales encarados por el gobierno de Hugo Chávez.

En esta línea, el Gobierno de Morales sostuvo que la evidencia más grande es que un alcalde de la región intentó sabotear la campaña de alfabetización negándose a entregar los televisores y equipos de VHS dispuestos para tal fin.

“En esas regiones hay grandes terratenientes y a ellos les conviene tener una población analfabeta para seguir sometiéndola y que esa población no se rebele. Este es el asunto de fondo”, dijo el ministro de Educación, quien además aseguró que, a pesar de ese intento de sabotaje, el Poder Ejecutivo continuará con una campaña agresiva con el apoyo de las organizaciones campesinas como la Asamblea del Pueblo Guaraní y las Fuerzas Armadas de la Nación.

“Hay una oligarquía que se resiste a todo este cambio para seguir manteniendo sus privilegios como lo ha hecho a lo largo de la historia”, dijo el ministro. Sin pelos en la lengua, también, en el arranque de la nueva semana el presidente Evo Morales decidió adelantar para este mismo mes de abril la nacionalización completa de los hidrocarburos.

Junto a la Asamblea Constituyente prevista para el próximo 2 de julio, este anuncio de adelantar una nacionalización histórica parece ponerle fechas al enfrentamiento con las élites parcialmente desplazadas del poder en Bolivia. “No llegaré al gobierno para negociar”, le dijo Evo Morales a teleSUR pocas horas antes de ganar las elecciones en una primera vuelta aplastante, hace menos de cuatro meses.

A tan poco tiempo vista, el hombre parece más que nunca dueño de sus palabras.