lunes, noviembre 06, 2006

Autonomía universitaria debe tener control social del pueblo

De Tribuna Boliviana
El Diario 05-11-06 Senador del MAS: 
La independencia de las casas de estudios superiores debe ser un
instrumento para proteger la libertad de pensamiento y no para
proteger hechos de corrupción.

UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN SIMÓN.

La autonomía universitaria debe tener control social de todas las
instituciones regionales y nacionales, sobre todo luego de una serie
de denuncias de corrupción, porque el dinero que reciba del pueblo
no debe ser malgastado, afirmó el senador por el Movimiento Al
Socialismo (MAS), Gastón Cornejo.
"Si existe resistencia al control social, la autonomía debe ser
eliminada, ya que hasta el presente sólo sirve para encubrir actos
de corrupción, que a la fecha no son esclarecidos. El manejo
irregular de los recursos económicos es uno de los males endémicos
de la actual universidad pública", precisó.
La autonomía en las universidades públicas debe tener control
social, ya que el pueblo exigirá esta medida, como parte del proceso
de cambio, y sobre todo porque estas instituciones se beneficiarán
con ingentes recursos económicos provenientes de las regalías del
gas, afirmó.
Permanentemente los medios de comunicación han informado sobre actos
de corrupción relacionados con el funcionamiento autónomo de las
universidades públicas, en los que existe una colusión entre algunas
autoridades, dirigentes estudiantiles y del Comité Ejecutivo de la
Universidad Boliviana (CEUB).
En este contexto, Cornejo fue enfático al afirmar que el concepto de
la autonomía debe ser revisado, para precisar si éste involucra a
las corrientes de pensamiento y la administración, o solamente al
primer concepto, porque funcionando como hasta ahora, la autonomía
se ha convertido en un paraguas que protege a los corruptos.
"Junto a un equipo de profesionales hemos preparado un proyecto de
ley para modificar los criterios de la autonomía, pero como es un
tema tan complejo estamos recabando una serie de datos para hacer
una buena ley", precisó.
La iniciativa no es aislada, porque hemos recibido el apoyo de
muchas entidades, exigiendo que se revise la concepción de la
autonomía universitaria, como parte de un proceso de transformación
de la sociedad y acabar con las instituciones que desarrollan su
actividad al margen de todo control.
"La autonomía debe ser un instrumento para proteger la libertad de
pensamiento, la objetividad académica, la creación de un espíritu
del conocimiento y el saber, viendo la capacidad de cada uno de los
estudiantes y formadores de generaciones. Pero cuando la autonomía
es un instrumento paraguas, es decir un muro que aísla a la
universidad del pueblo y sobre todo permite la corrupción, eso es
intolerable", afirmó.
Criterios similares son los que han motivado reflexiones sobre este
tema, más aún luego de que por la modificación de los contratos con
las empresas petroleras los grandes beneficiados económicamente
serán las prefecturas, los municipios y las universidades.
"Algunas personas sugieren un contrato social entre las
universidades y el pueblo, otros sugieren que existan directorios
donde intervengan padres de familia, comités cívicos y otras
instituciones rectoras que controlen el manejo transparente de la
administración, porque en el fondo los recursos económicos de las
universidades son de todos los bolivianos".
Otra sugerencia para adecuar la autonomía, es que los recursos
económicos ya no estén controlados autónomamente, es decir, que
éstos no sean independientes. La autonomía no puede ser territorio
independiente en las universidades.
Obviamente el tema no es sencillo, seguro que generará polémica,
pero es hora de que existe un control social para terminar con la
corrupción, dijo.
POLÍTICA
Cornejo informó que otro de los objetivos de este proceso es que la
universidad no se masifique, como antes se movimientizó, adenizó o
mirizó.
"Para nadie es un secreto que los partidos políticos, como el
Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), Acción Democrática
Nacionalista (ADN) o el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria
(MIR) tomaron el control de las casas de estudios superiores,
convirtiéndolos en centros políticos y no de enseñanza y
conocimiento, como deben ser".
Los cambios deben impedir que los gobiernos de turno intervengan
directamente, como ocurre hasta ahora, reproduciendo los males del
pasado. El partidismo político ha creado una especie de pirámide en
la que todos son de la misma línea política y en consecuencia se
protegen, sólo así se puede entender que decenas de denuncias sobre
corrupción no se hubiesen ni siquiera investigado.
"Además, como las direcciones universitarias son una especie de
extensión del poder político, que tiene un peso innegable en el
poder judicial, los denunciados han sido protegidos por este poder y
los procesos ni siquiera han comenzado", aseveró el parlamentario.
Gastón Cornejo fue docente por más de 40 años en la Universidad San
Simón de Cochabamba, además de jefe de carrera y dirigente de los
docentes.

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