viernes, septiembre 03, 2021

BOLIVIA: El golpista Gral. Terceros fue el que amenazó al piloto del avión mexicano que trasladaba a Evo el 11/10/19

 

Diario AHORA EL PUEBLO / La Paz.-
En el libro A mitad del camino, escrito por el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, se reveló que el excomandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) Jorge Gonzalo Terceros Lara, acusado dentro del caso Golpe de Estado, se habría comunicado con el general Hernández Velásquez, quien con tono molesto le advirtió que el avión onde era trasladado el expresidente Evo Morales tenía 30 minutos para abandonar el espacio aéreo del país, caso contrario no se garantizaba la seguridad de la tripulación.
 

“Con un tono molesto, le advirtió (al piloto mexicano) que a partir de ese momento tenía 30 minutos para abandonar el espacio aéreo de su país”, le indicó con énfasis que él (Jorge Terceros) no respondería por la seguridad de los ocupantes ni por la integridad de la aeronave si no se cumplía con su instrucción, describe el texto del libro.

Menciona también que “el piloto del avión le solicitó al militar boliviano que le transmitiera la autorización al personal (efectivos bolivianos) que se encontraba rodeando la aeronave con armas. Le solicitó además que los militares bolivianos que apuntaban el dispositivo lanzador hacia la nave dejaran de hacerlo”, relata.

Fuertemente custodiados por militares bolivianos que se encontraban en la pista de aterrizaje en el aeropuerto de Chimoré, en el trópico cochabambino en noviembre de 2019, el libro menciona que el capitán de Ejército boliviano instruye al personal uniformado y al que vestía de civil para que se alejaran del avión, le dijo al efectivo que apuntaba a la aeronave que dejara de hacerlo.

“Después de concluir la llamada y habiendo verificado que la periferia de la aeronave se encontraba despejada, el piloto se despidió con prudencia del capitán y del personal ahí presentes, agradeciéndoles a todos su gentileza y transmitiéndoles los saludos y los buenos deseos de sus camaradas mexicanos, después de lo cual abordó el avión”, refiere el libro.

“Al ingresar a la aeronave, el señor Gámez Gamboa le indicó que disponían de una autorización, pero que no estaba para ingresar al espacio aéreo de Paraguay y para aterrizar en el aeropuerto de Asunción, por lo que mientras ponían en marcha los motores, ambos pilotos efectuaron la planificación del vuelo. Definieron el procedimiento de salida e iniciaron el rodaje, precisando la ruta más directa y expedita hacia la frontera con Paraguay para poder abandonar el espacio aéreo boliviano dentro del plazo de los 30 minutos otorgados por el general Terceros Lara”, relata.

En otro párrafo narra que habiendo iniciado el rodaje a las 20.55 horas (tiempo de México), despegaron a las 21.01 (tiempo local de México); durante el ascenso inicial el piloto alcanzó a observar desde el lado izquierdo de la cabina de mando y cuando casi alcanzaban 1.500 pies sobre el terreno, una estela luminosa similar a la característica de un cohete en la posición de las siete (atrás y a la izquierda de la trayectoria del avión) por debajo del horizonte, estimando el piloto que, en caso de tratarse de un proyectil, el punto desde donde fue lanzado podría estar ubicado en las inmediaciones del aeropuerto de Cochabamba.

Efectuó un viraje ceñido hacia el lado contrario de la trayectoria del proyectil (lado derecho) incrementando el régimen de ascenso para evitar el impacto, observando que la traza, muy por debajo de la aeronave, efectuaba una parábola hacia el terreno sin haber alcanzado la altura que en ese momento ya tenían, aproximadamente, de 3.000 pies sobre el terreno, concluyendo su apreciación que el posible cohete podría haber provenido del lanzador RPG que observó en el aeropuerto. Respecto a esa situación, decidió abstenerse de comunicar a la tripulación para evitar incrementar la tensión existente y poder mantenerse concentrado en el ya de por sí complicado vuelo.

Después de esto, ajustaron la potencia de los motores para obtener la máxima velocidad posible y buscaron el mejor régimen de ascenso, dirigiéndose directamente a la posición geográfica denominada como fijo ‘MOMDI’, ubicada en la frontera entre Bolivia y Paraguay, logrando arribar a esa ubicación justo a los 30 minutos que se les habían concedido.

PIDEN INICIO DE PROCESO INVESTIGATIVO

Para los parlamentarios del oficialismo, las revelaciones del piloto de la Fuerza Aérea de México afirman que durante el golpe de Estado hubo una clara muestra criminal de intentar acabar con la vida del expresidente Evo Morales por ser una amenaza para el modelo capitalista e imperialista que concentra la riqueza en pocas manos y lleva a la miseria a muchos.

Según el informe de la Fuerza Aérea de México (FAM), el piloto que sacó a Evo Morales de Bolivia en noviembre de 2019 reveló que vio “una estela luminosa similar a la característica de un cohete” pasar cerca del avión en el cual se transportaba al expresidente boliviano, luego de despegar del aeropuerto de Chimoré en Cochabamba. Después de ver la estela, el piloto giró la aeronave en sentido contrario para evitar el impacto. Notó que había hecho una parábola hacia el terreno y ya empezaba a bajar sin haber alcanzado la altura de 914 metros que tenía el avión.

El diputado por el Movimiento Al Socialismo (MAS) Héctor Arce manifestó que el Gobierno nacional, en el marco de la soberanía, debe investigar este nuevo hecho para dar con los responsables de la planificación que intentó terminar con la vida de un mandatario legal y constitucionalmente electo.

“Eso se tiene que esclarecer, el pueblo boliviano tiene derecho a saber la verdad. Existen supuestas auditorías que en vez de transparentar un proceso llevaron el dolor a cientos de familias y hoy se constituyen en unos simples panfletos. Por tanto, todos estos hechos deben ser sancionados con todo el peso de la ley contra los responsables de los hechos violentos en 2019”, aseguró.

El diputado por el mismo partido político Ramiro Venegas coincidió con su colega e indicó que el imperialismo, la Organización de Estados Americanos (OEA) y la derecha extremista boliviana planificaron este atentado contra la vida del expresidente Evo Morales, lo que debe ser investigado por la justicia.

“Claro que se debe investigar, pero nuestra justicia es muy lenta y no se aclaran con rapidez todos los casos que ocurrieron antes de la sucesión ilegal de Jeanine Añez al poder y cuánta participación tuvieron los que ahora se encuentran investigados”, puntualizó.

El diputado Danny Daniel Rojas sostuvo que la teoría sobre un atentado contra la vida de Evo Morales se reafirma con las declaraciones del piloto mexicano. Recordó que en uno de sus viajes de entrega de obras en el país, el helicóptero que trasladaba al entonces Presidente desde el municipio de Colquiri hasta la ciudad de Oruro sufrió un percance y tuvo que aterrizar de emergencia debido a una supuesta falla mecánica.

El parlamentario declaró que este nuevo hecho que revela el piloto debe ser investigado y todos aquellos malos militares  que participaron deben ir a la cárcel.

“Yo creo que estos hechos deben investigarse y aquellos malos militares que supuestamente estuvieron implicados en este caso deben ser castigados con todo el peso de la ley”, expresó.

LA EXAUTORIDAD MILITAR ES PROCESADA POR EL CASO GOLPE DE ESTADO

Guarda detención desde julio en el penal de Palmasola de la ciudad de Santa Cruz.

Está acusado por los delitos de terrorismo, sedición y organización criminal por la denuncia penal interpuesta por la exdiputada Lidia Patty.

Los abogados de la defensa del excomandante de la FAB niegan su participación.

Atentado contra avión mexicano que rescató a Evo Morales se constituye en una prueba contundente del golpe de Estado en 2019

ABI.- El director de la revista “Presente” de México, el politólogo Hugo Garciamarín Hernández, dijo este miércoles que el atentado contra el avión que rescató al expresidente Evo Morales, cuando despegaba del aeropuerto del municipio de Chimoré, en el trópico de Cochabamba, es una prueba contundente de que Bolivia tuvo un golpe de Estado en 2019.

“Es una prueba más contundente de que realmente se trató de un golpe de Estado, con el cual se intentaba terminar con la vida del expresidente Evo Morales”, manifestó en una entrevista en el programa “Primer plano” de Bolivia Tv.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, publicó el libro “A la mitad del camino” que cuenta con el capítulo denominado “Misión Bolivia”, en el cual se revela un informe de la Secretaría de la Defensa Nacional de ese país que menciona que el piloto del avión que despegó del aeropuerto de Chimoré observó desde el lado izquierdo de la cabina de mando una estela luminosa similar a la característica de un cohete que logró esquivar con un viraje ceñido.

En ese contexto, Garciamarín indicó que la revelación hace todavía más fuerte la exposición de la “inmoralidad” de quienes niegan que se haya registrado un golpe de Estado en Bolivia.

En un parafraseo de análisis al libro de López Obrador, mencionó que la ruptura constitucional se dio por una confabulación de intereses extranjeros y fuerzas reaccionarias bolivianas.

“No hay que dejar el contexto de un lado, de un claro señalamiento de la intromisión extranjera que ha estado viniendo haciendo el presidente (López Obrador) y que también ha hecho México en la Organización de Estados Americanos (OEA), diciendo lo escandaloso y terrible que ha sido la intromisión de este organismo internacional en la política boliviana y que estuvo a punto de costarle la vida al expresidente Morales”, añadió.

El director de la revista “Presente” de México destacó, por último, que la finalidad del atentado contra al avión que trasladaba al mandatario boliviano era terminar con su vida, por lo que “no hay razón” para considerar un debate sobre un supuesto fraude electoral.

Evo Morales estuvo cerca de morir en traslado a México; piloto esquivó un proyectil, revela AMLO

EL FINANCIERO / MEXICO.- Evo Morales estuvo a punto de morir… y un piloto de las fuerzas armadas mexicano le salvó la vida, al esquivar un cohete lanzado contra el avión que lo transportaba a nuestro país. Y no, no es una trama de película.

El presidente Andrés Manuel López Obrador reveló, en su más reciente libro, que la operación para rescatar al presidente de Bolivia, tras haber sido depuesto del poder, fue más peligrosa de lo que, en su momento, se hizo saber públicamente.

De hecho, sin la participación del Ejército mexicano, Morales habría sido asesinado cuando las fuerzas opositoras con el apoyo de militares bolivianos lo despojaron del poder presidencial, luego de que, a finales de 2019, la OEA señalara irregularidades en la reelección del mandatario de ese país.

“Había una misión que cumplir, una misión en la que no existía un margen posible de error, la orden fue clara y concisa: traer a México al señor Evo Morales”, narra AMLO en A mitad del camino.

Uno de los momentos más dramáticos del rescate de Morales fue cuando el avión que lo sacó de Bolivia para traerlo a nuestro país, tuvo que realizar una maniobra para esquivar un cohete RPG lanzado desde el aeropuerto momentos después de que la aeronave despegó.

“Habiendo iniciado el rodaje a las 20:55 horas (tiempo local de México), despegaron a las 21:01 (tiempo local de México); durante el ascenso inicial el piloto alcanzó a observar, desde el lado izquierdo de la cabina de man do y cuando casi alcanzaban 1 500 pies sobre el terreno, una estela luminosa similar a la característica de un cohete en la posición de las siete (atrás y a la izquierda de la trayectoria del avión) por debajo del horizonte, estimando el piloto que, en caso de tratarse de un proyectil, el punto desde donde fue lanzado podría estar ubicado en las inmediaciones del aeropuerto de Cochamba, por lo que efectuó un viraje ceñido hacia el lado contrario de la trayectoria del proyectil (lado derecho)”, cuenta López Obrador, quien cita un informe del Ejército.

“Incrementando el régimen de ascenso para evitar el impacto, observando que la traza, muy por debajo de la aeronave, efectuaba una parábola hacia el terreno sin haber alcanzado la altura que en ese momento ya tenían, aproximadamente, de 3 000 pies sobre el terreno, concluyendo su apreciación que el posible cohete podría haber provenido del lanzador RPG que observó en el aeropuerto, respecto a esta situación, decidió abstenerse de comunicar a la tripulación para incrementar la tensión existente y poder mantenerse concentrado en el ya de por sí complicado vuelo”.

AMLO relata que, incluso antes del vuelo, militares bolivianos armados amagaron con bajar a Evo Morales del avión y amenazaron al piloto de la Fuerza Aérea Mexicana, golpeándole el abdomen y apuntándole al pecho sin ninguna razón aparente.

Una vez que el avión cruzó la frontera paraguaya, se sometió a revisión y, por intermediación del embajador de México en Paraguay, Gámez Gamboa, se les reabasteció de combustible. Posteriormente, la aeronave sobrevoló el espacio aéreo brasileño, llegó a Perú, para volar ahí a Guayaquil, prosiguiendo hacia el oeste con la finalidad de llegar a aguas internacionales y dirigirse a México.

Evo Morales arribó a territorio nacional el 12 de noviembre de 2019.

https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2021/09/01/evo-morales-estuvo-a-punto-de-morir-piloto-mexicano-esquivo-un-proyectil-revela-amlo/

Militares de Bolivia casi tumban el vuelo de Evo a México, dice López Obrador

Newsroom Infobae /Ciudad de México, 1 sep (EFE).- Militares bolivianos habrían intentado derribar con un cohete el avión del Ejército mexicano que trasladó en 2019 a Evo Morales desde Bolivia hacia su refugio en México, según expone el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador en su último libro.
 
«Durante el ascenso inicial el piloto alcanzó a observar, desde el lado izquierdo de la cabina de mando y cuando casi alcanzaban 1.500 pies sobre el terreno, una estela luminosa similar a la característica de un cohete», detalla un informe de la Secretaría de la Defensa Nacional publicado en el libro «A la mitad del camino».

Según este relato, el piloto mexicano estimó que se trataba de un «proyectil», cuyo punto de lanzamiento «podría estar ubicado en las inmediaciones del aeropuerto de Cochabamba (Bolivia)», desde donde acababan de despegar con Evo Morales a bordo.
Por ello, el aviador «efectuó un viraje ceñido hacia el lado contrario de la trayectoria del proyectil» para «evitar el impacto».

Evo Morales llegó a México el 12 de noviembre de 2019 como asilado político del Gobierno de López Obrador luego de la crisis política que lo obligó a dejar la presidencia tras un cuestionado informe de la OEA que denunció un fraude electoral en Bolivia.
 
En el libro de balance de su primera mitad de mandato, López Obrador revela que el domingo 10 de noviembre de 2019 pidió a la Cancillería y al Ejército sacar a Morales de Bolivia ante «la violencia y el racismo de los golpistas».

El avión de las Fuerzas Armadas, un Gulfstream 550, tenía cuatro integrantes, entre ellos el piloto militar Miguel Eduardo Hernández y el representante de la Cancillería Froylán Gámez, quienes enfrentaron problemas tanto para llegar como para salir de Bolivia.
México recibió autorización de Perú para atravesar su espacio aéreo en dirección a Bolivia, por lo que el avión sobrevoló durante seis horas las aguas internacionales del Pacífico hasta aterrizar el lunes por la mañana en Lima.

Unas tres horas después despegó hacia la frontera de Bolivia, pero las autoridades bolivianas le denegaron el acceso a su espacio aéreo, por lo que, «ante la posibilidad de ser interceptados por una aeronave de combate», regresaron a la capital peruana.
Por la tarde recibieron finalmente el permiso para volar hacia el aeropuerto de Chimoré, en Cochabamba (Bolivia), donde al aterrizar encontraron «una abundante presencia de personal militar y civil armado».

Allí recogieron a Evo Morales, al exvicepresidente Álvaro García Linera, y la exministra de Salud Gabriela Montaño, pero la torre de control no les dio permiso para despegar.

Posteriormente, presuntos militares bolivianos intentaron acceder a la aeronave y golpearon con sus armas al piloto mexicano, que había bajado del avión buscando señal para comunicarse con México.
Tras persuadirlos durante varios minutos, el piloto logró que lo pusieran en contacto con el general boliviano Jorge Terceros Lara, quien le dio 30 minutos para que el avión con Evo a bordo saliera de Bolivia.

«Indicándole con énfasis que él no respondería por la seguridad de los ocupantes ni por la integridad de la aeronave si no se cumplía con esa instrucción», relata el informe.
 
Tras despegar, sucedió el episodio del presunto cohete, que «podría haber provenido del lanzador RPG que observó en el aeropuerto».

Para el regreso, Perú ya no dejó aterrizar al avión mexicano a recargar combustible, por lo que lo hizo en Asunción (Paraguay); luego sobrevoló Brasil y Perú, pero Ecuador le prohibió el paso, por lo que tuvo que rodear el país para llegar finalmente a México.

«Evo decía que le habíamos salvado la vida; yo pensaba que era solo un gesto de agradecimiento por nuestra solidaridad, pero cuando el secretario de la Defensa me entregó el informe caí en la cuenta del gran riesgo que se había corrido», reflexiona el presidente en el libro.